Sí, amigos, dentro de la categoría de dietas saludables, la dieta mediterránea está en el top. De eso no hay ninguna duda. A estas alturas lo sabemos ya todos. Pero, entonces, si lo que tenemos en casa es justo lo que necesitamos, ¿por qué nos obsesionamos tanto con buscar alternativas?

Pues, efectivamente, ésa es una buena pregunta. Cada vez hay más gente hablando de todo tipo de dietas: dieta Dukan, dieta disociada, dieta cetogénica, dieta proteica… ¡incluso la dieta de Herbalife!

Esta búsqueda del Santo Grial dietético tiene que ver con muchos factores: preocupación real por nuestra salud (tengo la tensión alta), aspiraciones estéticas (quiero perder un par de kgs.), márketing (me bombardean con artículos, libros y productos relacionados con la última dieta de moda), etc.

Diferencia entre dietas y dietas saludables

Ante esta avalancha de posibilidades, conviene tener claro de qué hablamos cuando decimos que vamos a hacer dieta. Una dieta no es ni más ni menos, que la manera habitual de alimentarnos, por tanto, reducirla a un par de semanas de batidos de acelgas para perder barriga o perder peso rápido no tiene sentido. No queremos volver loco al cuerpo, sino comer de forma sana y equilibrada. Cuando hacemos esto siempre estamos hablando de que seguimos dietas saludables. Todo lo demás son experimentos o dietas sin más (algunas raras y hasta perjudiciales).

Por otro lado, hay que saber por qué queremos o tenemos que hacer dieta. No es lo mismo seguir una dieta para el colesterol o la diabetes (aquí estamos hablando de salud estrictamente), que seguir una dieta fitness o una dieta vegana. Sí, pueden ser también dietas saludables que nos ayuden a aumentar el rendimiento o a sentirnos mejor, pero no son estrictamente necesarias para el correcto funcionamiento del cuerpo.

Que un diabético se salte la dieta, a largo plazo puede implicar serios problemas de salud que afecten a otros órganos del cuerpo. El no seguir una dieta vegana, sin embargo, no pone en riesgo nuestra salud. Entonces no todas las dietas tienen la misma relevancia (no es lo mismo la salud que la estética, por ejemplo), pero es cierto que todas ellas impactan en nuestro cuerpo de una forma u otra. Por eso conviene informarse bien.

La dieta mediterránea

Ya hemos hablado antes de qué comer para mantenernos saludables pero vamos a ser más claros todavía: dieta mediterránea. Es rica y fácil de seguir. Consiste en consumir diariamente alimentos de origen vegetal (frutas, verduras, cereales, frutos secos), varias veces por semana pescado, aves y huevos y esporádicamente, también carne roja. El aceite de oliva es la grasa principal y se utiliza para freír y aliñar las ensaladas.

dietas saludables_piramide dieta mediterranea

Suena, más o menos, a lo que hemos visto en casa toda la vida, ¿no? Pues es mucho más sano que una dieta a base de proteína, únicamente o de batidos de apio, por poner un ejemplo.

Si queréis más información, recetas, etc., os animo a consultar la web de una fundación enteramente dedicada a esta dieta, que ya es patrimonio de la humanidad.

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here